py3ak
25-01-08, 06:01 PM
Aqui hay algo de John Piper, espero ayude.
La más preciosa verdad de la Biblia es que el mayor interés de Dios es glorificarse a si mismo haciendo a los pecadores felices en él. Cuando nos humillamos como niños pequeños y dejamos todo aire de autosuficiencia y orgullo, y corremos alegremente hacia el gozo del abrazo de nuestro Padre, la gloria de su gracia es magnificada y el anhelo de nuestra alma es satisfecho. En la sabiduría y por la gracia de Dios nuestro interés, nuestro gozo y su gloria son una sola cosa. Los Cristianos nos son idólatras, interesados cuando persiguen ambas cosas unidas.
Una de las más claras demostraciones de que la búsqueda de nuestro gozo y la búsqueda de la gloria de Dios son una misma cosa, es la enseñanza de Cristo en la oración en el evangelio de Juan. Las dos frases claves son Juan 14:13 y 16:24. Una muestra que la oración es la búsqueda de la gloria de Dios. La otra muestra que la oración es la búsqueda de nuestro gozo.
En Juan 14:13 Jesús dice “Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” En Juan 16:24 dice, “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.”
“El propósito final del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre”. Y el hecho principal por el cual hombre preserva la unidad de estas dos metas es la oración. Lo vemos claramente en los versículos anteriormente citados. Entonces, los Cristianos que buscan la gloria de Dios y que su propio gozo sea completo, que desean tener felicidad, serán sobre todo personas de oración. Así como un venado sediento se agacha a beber agua para vida, la postura característica del Cristiano debería de ser estar sobre sus rodillas orando.
Veamos más de cerca la oración como: 1-la búsqueda de la gloria de Dios y 2-la oración como búsqueda de nuestro gozo;.
1-En Juan 14:13 Jesús dice, “Todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” Supón que estás totalmente paralizado y no puedes hacer nada por ti mismo excepto hablar. Y supón que un amigo fuerte y confiable prometió vivir contigo y hacer todo aquello que necesites. ¿Cómo glorificarías a tu amigo si un extraño viniere a verte? Podrías decir:
“Amigo, por favor levántame y pon una almohada detrás de mí para que pueda ver a mi huésped. ¿Y podrías ponerme los lentes también por favor?” Tu visitante entendería al oírte que estás desvalido y que tu amigo es fuerte y amable. Glorificas a tu amigo al necesitarle y pedirle ayuda y contar con él.
En Juan 15:5 Jesús dice, “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.” Así que realmente estamos paralizados. Sin Cristo no somos capaces de hacer nada bueno (Romanos 7:18). Pero Dios desea que llevemos fruto – que amemos personas para el reino, que vivamos una vida piadosa. Así que promete hacer por nosotros (como un amigo fuerte y confiable) lo que no podemos hacer por nosotros mismos.
¿Y pero entonces cómo lo glorificamos???? Jesús nos responde en Juan 15:7, “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.” Oramos !!. Pedimos a Dios que haga por nosotros a través de Cristo lo que no podemos hacer por nosotros mismos – dar y llevar fruto. Entonces el verso 8 muestra el resultado que buscamos: “En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto…” Entonces, te preguntas ¿pero entonces cómo es glorificado Dios mediante la oración???? La oración es admitir abiertamente que sin Cristo nada podemos hacer. La oración es apartarnos de nosotros mismos a Dios, en la confianza de que Él proveerá la ayuda que necesitamos. La oración nos humilla cual necesitados estamos y exalta a Dios como el solo Todopoderoso para nuestro socorro. Otro texto en Juan que muestra cómo la oración glorifica a Dios es Juan 4:9-10.
Si fueras un marinero severamente afectado por el escorbuto (enfermedad por falta de vitamina c) y un muy generoso hombre viniera a bordo de tu barco con sus bolsillos rebosantes de vitamina C y te pidiera una rodaja de naranja, quizá se la dieras. Pero si tú supieras que él es generoso y que lleva consigo todo lo que necesitas para ser curado, cambiarías los papeles y le pedirías ayuda.
Jesús le dice a la mujer, “Si tú conocieras el don de Dios, y quién soy yo, orarías a mí.” Hay relación directa entre no conocer bien a Cristo y no pedir mucho de él. La falla mas grande en nuestra vida de oración es generalmente la falla en conocer a Jesús. “Si supieras quién habla contigo, ¡me pedirías!” Un cristiano que no ora es como un conductor de autobús tratando de empujar su vehículo fuera de un gran bache por sí solo, porque no sabe que Clark Kent (Superman) está en el autobús. “Si supieras, pedirías.” Un cristiano que no ora es como tener las paredes de tu cuarto cubiertas con certificados de regalo en una tienda lujosa pero siempre compras en el mercado, en el palacio de fierro porque no sabes leer. “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te habla, pedirías – ¡TÚ PEDIRÏAS!” ¡ORARIAS A DIOS!!!.
Y la implicación es que aquellos que piden – cristianos que invierten su tiempo en oración - lo hacen porque ven que Dios es un grandioso dador y que Cristo es sabio y misericordioso y poderoso por sobre toda medida. Sus oraciones glorifican a Cristo y honran su Padre. El principal fin del hombre es glorificar Dios. Así pues, cuando nos convertimos en lo que Dios creó para ser, criaturas que le glorifican, nos convertimos en personas de oración.
2-la oración como búsqueda de nuestro gozo;. esto nos lleva de vuelta a Juan 16:24, “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” ¿No es esta una invitación a la felicidad y gozo en un Cristiano??? ¡Procuremos la plenitud de su gozo!!!,¡Oremos!!! De esta palabra sagrada y de la experiencia deducimos una regla simple: entre cristianos verdaderos, la falta de oración siempre producirá falta de gozo. ¿Por qué? ¿Por qué una profunda vida de oración lleva a plenitud del gozo pero una vida superficial de oración produce descontento????? Cristo da al menos 2 razones.
Una se halla en Juan 16:20-22. Jesús advierte a sus discípulos que sufrirán en su muerte, pero se regocijarán nuevamente en su resurrección :leer,,,¿Cuál es la fuente del gozo en los discípulos??? Respuesta: la presencia de Jesús: “pero os volveré a ver, y se gozara vuestro corazón…” Ningún cristiano tendrá plenitud de gozo sin una comunión vital con Jesucristo. El conocer sobre él no será suficiente y trabajar para él tampoco. Debemos tener una comunión personal, vital con él; de otra manera, el cristianismo se volverá una carga sin gozo.
La primera razón del por qué la oración lleva a plenitud de gozo es que la oración es el nervio central de nuestra comunión con Jesús. Él no está aquí físicamente para que le veamos. Pero en oración hablamos con Él como si estuviera aquí. Y en la quietud de esos momentos sagrados de oración escuchamos sus pensamientos y echamos en Él nuestros anhelos.
Cuando las palabras de Jesús permanecen en nuestra mente oímos aún los pensamientos del Cristo vivo, pues Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y del profundo escuchar del corazón viene el lenguaje de oración como incienso dulce frente al trono de Dios. Una vida de oración lleva a plenitud de gozo porque la oración es el nervio central de nuestra vital comunión con Jesús.
La otra razón porque la oración produce plenitud de gozo es que la oración provee el poder para hacer lo que amamos hacer que esta de acuerdo con Dios , pero que no podemos hacer sin la ayuda de Él. Nuestro texto dice, “Pedid y recibirán, para que su gozo sea completo.” La comunión con Jesús es esencial para el gozo pero hay algo más expreso que nos impulsa a compartirlo con otros. Un cristiano no puede ser feliz y avaro, o feliz y vivir sin santidad ;;porque??, porque es más bendito dar que recibir, porque en la ley de Dios esta su deleite, su felicidad. Entonces, la segunda razón por la que una vida de oración lleva a plenitud de gozo es que nos da el poder de hacer todo lo que Dios ordena, pues en sus mandamientos están las delicias de cada creyente. Si la bomba del amor, santidad y piedad se seca, es porque la tubería de la oración no es lo suficientemente profunda.
En resumen: la Biblia enseña claramente que la meta de todo lo que hacemos debe ser glorificar a Dios, pero así mismo enseña que en todo lo que hacemos hemos de buscar la plenitud de nuestro gozo.
Muchas personas piensas que la vida cristiana es una vida triste pues “no podemos gozar de las cosas porque todo es malo” y aun más;; muchos creen que es imposible.
Pero la oración busca nuestro gozo en la comunión con Cristo y en el deseo de obedecer a sus mandatos, la oración muestra la gloria de Dios al tratarlo como la base de toda esperanza, y confianza en su voluntad y sabiduría. En la oración admitimos nuestra pobreza y la prosperidad de Dios, nuestra bancarrota y su botín, nuestra miseria y su misericordia. Así pues, la oración exalta grandemente y glorifica a Dios, al pedir todo lo que deseamos en Él y no en lo que nosotros mismos deseamos, la felicidad no esta por encima o fuera de Dios, la verdadera felicidad de un cristiano esta en Dios mismo. “Pedid y recibiréis, que el Padre sea glorificado en el Hijo para que vuestro gozo sea completo.”
Cierro con una seria exhortación. A menos que esté muy equivocado, una de las principales razones por la que muchos de los hijos de Dios no tienen una vida de oración significativa, no es tanto porque no lo deseemos, sino porque no lo planificamos. Si queremos tomar unas vacaciones de 4 semanas, no te despiertas una mañana de verano y dices, “¡Hey! ¡Vámonos hoy!”. No tienes nada listo, no sabrías dónde ir, nada ha sido planificado. Pero así es como muchos tratamos la oración. Nos levantamos un día y nos damos cuenta que ciertos tiempos de oración significativos deben ser parte de nuestras vidas, pero nada está listo nunca. No sabemos dónde ir. Nada ha sido planeado. No hay tiempo. No hay lugar. No hay procedimiento.. Si no planificas vacaciones, probablemente te quedes en casa y veas TV. La vida espiritual se va hundiendo hasta llegar a niveles tan bajos que te espantan. Hay una carrera que correr y una batalla que librar, si quieres una renovación de tu vida de oración, debes planificar tenerla.
Mi sencilla exhortación es la siguiente: les exhorto a que tomen tiempo para pensar sus prioridades y cómo entra la oración en ellas. Planifica algo. Prueba alguna nueva ventura con Dios. Fija un tiempo. Fija un lugar. Escoge una porción de las escrituras como guía. Todos necesitamos correcciones a medio camino. Haz hoy un gran día de volver a la oración – para la gloria de Dios y la plenitud de tu gozo.
[Nota administrativa: cuando aprenda cómo, pondré esto bajo el nombre de Nagrom].
La más preciosa verdad de la Biblia es que el mayor interés de Dios es glorificarse a si mismo haciendo a los pecadores felices en él. Cuando nos humillamos como niños pequeños y dejamos todo aire de autosuficiencia y orgullo, y corremos alegremente hacia el gozo del abrazo de nuestro Padre, la gloria de su gracia es magnificada y el anhelo de nuestra alma es satisfecho. En la sabiduría y por la gracia de Dios nuestro interés, nuestro gozo y su gloria son una sola cosa. Los Cristianos nos son idólatras, interesados cuando persiguen ambas cosas unidas.
Una de las más claras demostraciones de que la búsqueda de nuestro gozo y la búsqueda de la gloria de Dios son una misma cosa, es la enseñanza de Cristo en la oración en el evangelio de Juan. Las dos frases claves son Juan 14:13 y 16:24. Una muestra que la oración es la búsqueda de la gloria de Dios. La otra muestra que la oración es la búsqueda de nuestro gozo.
En Juan 14:13 Jesús dice “Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” En Juan 16:24 dice, “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.”
“El propósito final del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre”. Y el hecho principal por el cual hombre preserva la unidad de estas dos metas es la oración. Lo vemos claramente en los versículos anteriormente citados. Entonces, los Cristianos que buscan la gloria de Dios y que su propio gozo sea completo, que desean tener felicidad, serán sobre todo personas de oración. Así como un venado sediento se agacha a beber agua para vida, la postura característica del Cristiano debería de ser estar sobre sus rodillas orando.
Veamos más de cerca la oración como: 1-la búsqueda de la gloria de Dios y 2-la oración como búsqueda de nuestro gozo;.
1-En Juan 14:13 Jesús dice, “Todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” Supón que estás totalmente paralizado y no puedes hacer nada por ti mismo excepto hablar. Y supón que un amigo fuerte y confiable prometió vivir contigo y hacer todo aquello que necesites. ¿Cómo glorificarías a tu amigo si un extraño viniere a verte? Podrías decir:
“Amigo, por favor levántame y pon una almohada detrás de mí para que pueda ver a mi huésped. ¿Y podrías ponerme los lentes también por favor?” Tu visitante entendería al oírte que estás desvalido y que tu amigo es fuerte y amable. Glorificas a tu amigo al necesitarle y pedirle ayuda y contar con él.
En Juan 15:5 Jesús dice, “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.” Así que realmente estamos paralizados. Sin Cristo no somos capaces de hacer nada bueno (Romanos 7:18). Pero Dios desea que llevemos fruto – que amemos personas para el reino, que vivamos una vida piadosa. Así que promete hacer por nosotros (como un amigo fuerte y confiable) lo que no podemos hacer por nosotros mismos.
¿Y pero entonces cómo lo glorificamos???? Jesús nos responde en Juan 15:7, “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.” Oramos !!. Pedimos a Dios que haga por nosotros a través de Cristo lo que no podemos hacer por nosotros mismos – dar y llevar fruto. Entonces el verso 8 muestra el resultado que buscamos: “En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto…” Entonces, te preguntas ¿pero entonces cómo es glorificado Dios mediante la oración???? La oración es admitir abiertamente que sin Cristo nada podemos hacer. La oración es apartarnos de nosotros mismos a Dios, en la confianza de que Él proveerá la ayuda que necesitamos. La oración nos humilla cual necesitados estamos y exalta a Dios como el solo Todopoderoso para nuestro socorro. Otro texto en Juan que muestra cómo la oración glorifica a Dios es Juan 4:9-10.
Si fueras un marinero severamente afectado por el escorbuto (enfermedad por falta de vitamina c) y un muy generoso hombre viniera a bordo de tu barco con sus bolsillos rebosantes de vitamina C y te pidiera una rodaja de naranja, quizá se la dieras. Pero si tú supieras que él es generoso y que lleva consigo todo lo que necesitas para ser curado, cambiarías los papeles y le pedirías ayuda.
Jesús le dice a la mujer, “Si tú conocieras el don de Dios, y quién soy yo, orarías a mí.” Hay relación directa entre no conocer bien a Cristo y no pedir mucho de él. La falla mas grande en nuestra vida de oración es generalmente la falla en conocer a Jesús. “Si supieras quién habla contigo, ¡me pedirías!” Un cristiano que no ora es como un conductor de autobús tratando de empujar su vehículo fuera de un gran bache por sí solo, porque no sabe que Clark Kent (Superman) está en el autobús. “Si supieras, pedirías.” Un cristiano que no ora es como tener las paredes de tu cuarto cubiertas con certificados de regalo en una tienda lujosa pero siempre compras en el mercado, en el palacio de fierro porque no sabes leer. “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te habla, pedirías – ¡TÚ PEDIRÏAS!” ¡ORARIAS A DIOS!!!.
Y la implicación es que aquellos que piden – cristianos que invierten su tiempo en oración - lo hacen porque ven que Dios es un grandioso dador y que Cristo es sabio y misericordioso y poderoso por sobre toda medida. Sus oraciones glorifican a Cristo y honran su Padre. El principal fin del hombre es glorificar Dios. Así pues, cuando nos convertimos en lo que Dios creó para ser, criaturas que le glorifican, nos convertimos en personas de oración.
2-la oración como búsqueda de nuestro gozo;. esto nos lleva de vuelta a Juan 16:24, “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” ¿No es esta una invitación a la felicidad y gozo en un Cristiano??? ¡Procuremos la plenitud de su gozo!!!,¡Oremos!!! De esta palabra sagrada y de la experiencia deducimos una regla simple: entre cristianos verdaderos, la falta de oración siempre producirá falta de gozo. ¿Por qué? ¿Por qué una profunda vida de oración lleva a plenitud del gozo pero una vida superficial de oración produce descontento????? Cristo da al menos 2 razones.
Una se halla en Juan 16:20-22. Jesús advierte a sus discípulos que sufrirán en su muerte, pero se regocijarán nuevamente en su resurrección :leer,,,¿Cuál es la fuente del gozo en los discípulos??? Respuesta: la presencia de Jesús: “pero os volveré a ver, y se gozara vuestro corazón…” Ningún cristiano tendrá plenitud de gozo sin una comunión vital con Jesucristo. El conocer sobre él no será suficiente y trabajar para él tampoco. Debemos tener una comunión personal, vital con él; de otra manera, el cristianismo se volverá una carga sin gozo.
La primera razón del por qué la oración lleva a plenitud de gozo es que la oración es el nervio central de nuestra comunión con Jesús. Él no está aquí físicamente para que le veamos. Pero en oración hablamos con Él como si estuviera aquí. Y en la quietud de esos momentos sagrados de oración escuchamos sus pensamientos y echamos en Él nuestros anhelos.
Cuando las palabras de Jesús permanecen en nuestra mente oímos aún los pensamientos del Cristo vivo, pues Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y del profundo escuchar del corazón viene el lenguaje de oración como incienso dulce frente al trono de Dios. Una vida de oración lleva a plenitud de gozo porque la oración es el nervio central de nuestra vital comunión con Jesús.
La otra razón porque la oración produce plenitud de gozo es que la oración provee el poder para hacer lo que amamos hacer que esta de acuerdo con Dios , pero que no podemos hacer sin la ayuda de Él. Nuestro texto dice, “Pedid y recibirán, para que su gozo sea completo.” La comunión con Jesús es esencial para el gozo pero hay algo más expreso que nos impulsa a compartirlo con otros. Un cristiano no puede ser feliz y avaro, o feliz y vivir sin santidad ;;porque??, porque es más bendito dar que recibir, porque en la ley de Dios esta su deleite, su felicidad. Entonces, la segunda razón por la que una vida de oración lleva a plenitud de gozo es que nos da el poder de hacer todo lo que Dios ordena, pues en sus mandamientos están las delicias de cada creyente. Si la bomba del amor, santidad y piedad se seca, es porque la tubería de la oración no es lo suficientemente profunda.
En resumen: la Biblia enseña claramente que la meta de todo lo que hacemos debe ser glorificar a Dios, pero así mismo enseña que en todo lo que hacemos hemos de buscar la plenitud de nuestro gozo.
Muchas personas piensas que la vida cristiana es una vida triste pues “no podemos gozar de las cosas porque todo es malo” y aun más;; muchos creen que es imposible.
Pero la oración busca nuestro gozo en la comunión con Cristo y en el deseo de obedecer a sus mandatos, la oración muestra la gloria de Dios al tratarlo como la base de toda esperanza, y confianza en su voluntad y sabiduría. En la oración admitimos nuestra pobreza y la prosperidad de Dios, nuestra bancarrota y su botín, nuestra miseria y su misericordia. Así pues, la oración exalta grandemente y glorifica a Dios, al pedir todo lo que deseamos en Él y no en lo que nosotros mismos deseamos, la felicidad no esta por encima o fuera de Dios, la verdadera felicidad de un cristiano esta en Dios mismo. “Pedid y recibiréis, que el Padre sea glorificado en el Hijo para que vuestro gozo sea completo.”
Cierro con una seria exhortación. A menos que esté muy equivocado, una de las principales razones por la que muchos de los hijos de Dios no tienen una vida de oración significativa, no es tanto porque no lo deseemos, sino porque no lo planificamos. Si queremos tomar unas vacaciones de 4 semanas, no te despiertas una mañana de verano y dices, “¡Hey! ¡Vámonos hoy!”. No tienes nada listo, no sabrías dónde ir, nada ha sido planificado. Pero así es como muchos tratamos la oración. Nos levantamos un día y nos damos cuenta que ciertos tiempos de oración significativos deben ser parte de nuestras vidas, pero nada está listo nunca. No sabemos dónde ir. Nada ha sido planeado. No hay tiempo. No hay lugar. No hay procedimiento.. Si no planificas vacaciones, probablemente te quedes en casa y veas TV. La vida espiritual se va hundiendo hasta llegar a niveles tan bajos que te espantan. Hay una carrera que correr y una batalla que librar, si quieres una renovación de tu vida de oración, debes planificar tenerla.
Mi sencilla exhortación es la siguiente: les exhorto a que tomen tiempo para pensar sus prioridades y cómo entra la oración en ellas. Planifica algo. Prueba alguna nueva ventura con Dios. Fija un tiempo. Fija un lugar. Escoge una porción de las escrituras como guía. Todos necesitamos correcciones a medio camino. Haz hoy un gran día de volver a la oración – para la gloria de Dios y la plenitud de tu gozo.
[Nota administrativa: cuando aprenda cómo, pondré esto bajo el nombre de Nagrom].