Este tópico me ha interesado mucho en los meses pasados de mi vida cristiana. Creo que el verdadero arrepentimiento hacia Dios produce un cambio que se puede ver. No creo en el perfeccionismo para nada, pero sí hay que esforzarse en el Espíritu para combatir el pecado de continuo, o dudo que el arrepentimiento sí lo es.
Lo obvio es que hay que arrepentirse hacia Dios; no es una tristeza o vergüenza abstracta. Tampoco es como un esclavo que viva en el temor de su amo odioso, cambiándose contra su voluntad porque teme lo que pasaría si no. Es como un hijo con su padre, a quien no quiere ofender—no quiere hacer cualquier cosa que no le guste—tanto que el hijo cambia de verdad.
Favor de corregir mi ortografía si no tiene sentido lo que he escrito, no tengo mucho tiempo ahora.
Laura K.
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Colosenses 3:17